El resultado de esta interacción entre público y cineasta ha dado como resultado una serie de argumentos de lo más peculiares. Como por ejemplo, la fantasía de Gracie50, titulada Sadistic Trainer, en la que una clase de crossfit se convierte en una auténtica orgía entre todos los asistentes. El monitor, atado, ve cómo todos sus alumnos están retozando y él no puede participar. Es la manera que tienen de vengarse de los duros ejercicios con que el entrenador los tortura.