El objetivo sería llegar desde Londres a Nueva York (unos 5.600 kilómetros) en tan sólo 3,15 horas, eso sí, por el nada asequible precio de unos 5.000 dólares (4.670 euros) e incluirá servicios y comodidades de lujo a bordo. Cabe recordar que los vuelos en el Concorde superaban ampliamente los 6.000 euros por trayecto.