En este caso, Kim Kardashian decidió vender esas imágenes por una cantidad aproximada de cinco millones de dólares a la protagonista. Un plan perfecto que ha ido aumentado con el paso de los años y que ha provocado que la desconocida se ha convertido en una millonaria con reality televisivo propio y que sea la estrella de varias firmas de ropa y perfumes. ¡Muy fuerte!