En la denuncia que hizo Hulk Hogan a la web Gawker.com, donde estuvo alojado el vídeo hasta el año 2012, aseguraba que Clem le había incitado a tener sexo con su esposa pero que nunca le dijo que había sido grabado por una cámara de seguridad. Unas imágenes con más de cinco millones de visitas que duró cinco meses en Internet y que ha cerrado los tribunales después de fallar a favor del luchador.