Si bien los gráficos no son todo lo buenos que cabía esperar (siendo buenos se han quedado algo cortos) sí tiene puntos a destacar. La meteorología, variable e hiperrealista hace lucir los escenarios a base de sombras, reflejos y efectos de luz. La fluidez de movimientos es notable y resulta sencillísimo conducir a toda velocidad mientras usamos los semáforos o pasos a nivel en nuestro favor consiguiendo embotellar a nuestros enemigos. Con un solo botón podremos apagar luces para huir en la oscuridad o cerrar puertas tras nosotros mientras ponemos en práctica nuestra puntería en tiroteos que recuerdan mucho a Splinter Cell.