Sin ofrecer la libertad de un sandbox (juegos desarrollados en mundos abiertos, cuyo argumento se construye a partir de las acciones del jugador) sí ofrece diferentes opciones para lograr un mismo objetivo, así como diferentes maneras de lograrlo. Así, podemos optar por el sigilo absoluto, aprovechando la oscuridad y las distracciones, o lanzarnos en ataques más directos, lo que siempre conlleva algo más de riesgo.