Desde su publicación el spot se ha compartido miles de veces y ha sido visto por millones de personas. Pero no todo el mundo ha reaccionado de manera tan positiva. Chang Shou-yi, secretario general de la Alianza de Taiwán, un estamento que reúne a grupos religiosos para la protección de la familia, ha instado a consumidores y padres en particular a boicotear a McDonalds. En una declaración a la prensa acusa a la cadena de comida rápida de promover abiertamente la homosexualidad y añade que, “La Alianza se opone a toda forma de publicidad que maleduque a nuestros hijos sobre el comportamiento sexual. Condenamos y llamamos al boicot a todas las empresas que están contaminando la próxima generación”.