Al principio Frulling pensó en eliminar todas las pruebas, pero finalmente cambio de idea. “Pensé: Qué estúpido. No voy a dejar que todas esas personas me odien. Entonces fue como: ‘¿Sabes qué? Sí, era yo’”, ha explicado a Vice. “Muchos han hecho lo mismo, solo que no les han pillado. No es justo. No sé por qué a mí me tiran mierda y a los hombres no les dicen nada. A muchas otras les da miedo defenderse a sí mismas y decir: ‘A la mierda esta doble moral'».



















![[FOTOS]: Salón Erótico de Barcelona 2018](https://www.hombremoderno.es/wp-content/files/2018/10/Salon-1.jpg)









