Siéntese y observe los cambiantes juegos de luces y sombras. Vea las exposiciones del Centro para visitantes. Pasee tranquilamente por los senderos y sienta la luz del sol y el viento en su rostro. Participe en un programa de guardabosques. Diviértase con las gracias de los cuervos que revolotean sobre el extremo. Saboree un amanecer o un atardecer.