Vence al estrés posvacacional

Para un considerable porcentaje de la población, tener que de dejar de un plumazo los días de ocio y relax vacacional y reprogramar el chip para retomar las extensas jornadas laborales o estudiantiles que estuvieron olvidadas durante varios días, supone un verdadero choque emocional.

El síndrome posvacacional es otra muestra de que en nuestras sociedades modernas, estamos muy poco preparados para asumir con madurez todo lo que nos saque de nuestro hedonismo y nos sitúe en las obligaciones terrenales.

Esperamos las vacaciones como un niño espera un juguete, y vivimos estos días sin horarios y obligaciones como si fuesen eternos, por lo que al regresar a la inevitable realidad, es como si le quitasen al niño ese juguete tan ansiado.

[pullquote]Caemos en el síndrome posvacacional porque no hacemos una correcta interpretación del sentido del descanso estival[/pullquote]Igualmente, no se puede negar que necesitamos y merecemos esos días en los que deseamos dormir hasta tarde, no vivir pendientes del reloj, evadirnos de los desgastantes problemas cotidianos, disfrutar de la belleza de la naturaleza, compartir tiempo con familia y amigos, reducir los niveles de estrés y recargar el depósito de nuestras energías, que muchas veces se encuentran al mínimo.

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