Los científicos conocen desde hace tiempo el vínculo entre unas relaciones sociales ricas y variadas y un mejor estado de salud, pero es la primera vez que se observa que sucede lo mismo cuando las amistades se mantienen en contacto a través de las redes sociales.
William Hobbs, uno de los autores del trabajo, añade un matiz importante a los resultados: «Relacionarse online parece saludable cuando se hace moderadamente y complementa los encuentros cara a cara. Pero puede ser nocivo si pasamos demasiado tiempo conectados y alejados de la vida real».