Rápidamente notaremos cómo la compasión de estas fechas, combinada con los condimentos de la tradición germana, nos embelesan la mirada. Disfrutaremos de cada calle con sus decorados mágicos; nos podremos dirigir a Alexander Platz, el famoso y entrañable mercadillo de exquisitos dulces e inigualable vino caliente; todo perfectamente acorde con el clima, la fecha y el entorno.