La inigualable belleza de sus playas, límpidas y turquesas, se ve reforzada por un clima único en el continente europeo, con 300 días de sol año, con inviernos templados, y con una temperatura durante todo el año que ronda entre los 10 y 30 grados. El clima privilegiado con que cuenta Malta, la convierten en un destino ideal para cualquier época del año.