Los investigadores llegaron a esta conclusión tras analizar el comportamiento de 185 personas.
Les preguntaban si preferían comer fruta o chocolate, y tras hacer su elección, la mitad fueron colocados ante un espejo mientras que el resto no.
Los investigadores llegaron a esta conclusión tras analizar el comportamiento de 185 personas.
Les preguntaban si preferían comer fruta o chocolate, y tras hacer su elección, la mitad fueron colocados ante un espejo mientras que el resto no.