Como Kate, Melina esperaba «hombres asquerosos y daños psicológicos» y se encontró con que en el burdel donde trabajaba era posible experimentar placer con ellos y llegar al orgasmo. «No es solo que se corran, es liberación, intimidad y sensualidad«. Melina coincide con Kitty: «no están allí solo para correrse», dice. «La mayoría de los tíos buscan una conexión«.
Kitty
Kitty es estudiante de arte, tiene treinta y pocos años y lleva en distintas actividades del sector desde que tenía 17. No lo oculta y ha hecho espectáculos artísticos relacionados con el sexo. Para ella explorar el sexo de esta forma está relacionado con la espiritualidad oriental.