Se define como un persistente, anormal e injustificado miedo a tomar decisiones. Para quienes la padecen es difícil reflexionar sobre un problema y suelen atribuir demasiado peso a una parte específica de la información. Muchas veces no suelen hacerse cargo de su responsabilidad en la elección y culpan a los otros cuando las cosas no salen como hubieran querido. Cuando deben tomar decisiones importantes, suelen recurrir a mecanismos como la astrología o el tarot o bien consultan a amigos o familia.