Otro de los puntos de apoyo de la serie es la propia relación amorosa entre los protagonistas, obligados a enamorarse o hacer ver que están enamorados, pero a la vez vendiendo su cuerpo por el bien del supuesto paraíso soviético. Entramado sentimental de lo más complicado y aderezado con importantes dosis de adrenalina propia de las terribles situaciones que ven obligados a vivir, como tener que mentir sistemáticamente a sus propios hijos.