Lo cierto es que la trama sorprende y te hace preguntarte por la verosimilitud de estas situaciones. ¿Existían realmente estos agentes dobles viviendo como americanos? Pues parece que más o menos fue así. La serie no está basada en hechos reales pero su creador, Joe Weisberg, fue agente de la CIA y para elaborar el guión se basó en notas del libro del agente del KGB, Vasili Mitrojin, y anécdotas de agentes del FBI, por lo que algo de verdad habrá en todo lo que cuenta la serie.