Luego está el tema de las parejas y el grado de fidelidad que se les guarde. Porque cuando hay una TSNR muy grande, y muchas ganas de resolverla, pocas veces nos acordamos de nuestros novios/as. Y si nos acordamos, es para cagarnos en ellos. No dejarse llevar por el cuerpo en estos casos es difícil, por lo que es fundamental aprender a gestionar nuestros asuntos pendientes y evitar tentaciones. Quedarse con las ganas no siempre está tan mal.