El Tag Heuer Mónaco pero, pasó a ser un icono atemporal un año después, cuando el ya legendario Steve McQueen (una estrella del celuloide y también para lanzar relojes al estrellato, ya hablaremos otro día de esto…) lo escogió como acompañante para el rodaje de la película de carreras de resistencia, Le Mans, en el mítico circuito francés.