La buena noticia es que el efecto negativo es reversible: si dejamos de fumar comenzamos a ganar flexibilidad nuevamente en nuestros vasos sanguíneos y ello nos aleja del riesgo de sufrir enfermedades.
La buena noticia es que el efecto negativo es reversible: si dejamos de fumar comenzamos a ganar flexibilidad nuevamente en nuestros vasos sanguíneos y ello nos aleja del riesgo de sufrir enfermedades.