¿Y tienen que trabajarlo? Sí, porque esa zona se debilita, y puede ocasionar problemas de próstata, incontinencia urinaria (IU) y erección. Y eso se nota, sobre todo, a partir de los 30 años, cuando la parte central de la próstata se agranda. Eso puede obstruir la uretra y dificultar la micción. De hecho, los estudios científicos al respecto aseguran que la mitad de la población masculina a partir de los 50 años tendrá algún problema de relacionado con ese órgano, aunque la mayoría se pueden tratar con fármacos y otras técnicas que pueden solventar el problema sin necesidad de operación.