Forma parte de la segunda generación de Superb, caracterizada por la incorporación de mejoras sustanciales, sobre todo, desde el punto de vista de su estética. El rediseño completo de toda la zona frontal y de la parte trasera, tanto en la berlina como en la versión Combi, lo han dotado de unas líneas visualmente más atractivas. Estas reformulaciones estéticas son los signos de un nuevo concepto por parte de Skoda en lo que a líneas se refiere.