Muchos jóvenes de todas partes del mundo se han quejado de tener una mala circulación sanguínea desde que comenzaron a utilizar estos odiosos pantalones. Desde el momento en el que se los ponen, que pareciera un ritual, puesto que tienes que desarrollar una serie de habilidades de “estira y empuja” para poder entrar en ellos, la tela aprieta los compartimentos del muslo, tanto que corre el riesgo de hacer más lento el suministro de sangre a las piernas.
