Gavin Belson vendría a ser el propietario de una especie de Google un tipo ultramillonario que se dedica a comprar ideas a golpe de talonario y que no le tiembla la mano a la hora de añadir ceros a su oferta. Le llegará a ofrecer una millonada por su idea. Pero en el otro lado está otro tipo de millonario, Peter Gregory, si bien aún más estrambótico que el anterior pero con un perfil más parecido a Steve Jobs, le ofrecerá a Richard una pequeña cantidad por el 5% de su empresa y le ayudará a crear su propia compañía y a desarrollar su idea.