Es primordial que uno de los artistas involucrados asegure algo semejante pues, aún cuando Wilde no sea norteamericano, la instalación de sitio específico que significa este recinto, y que podría parecer religioso incluso, es una aproximación cosmopolita que sólo toma como pretexto el contexto estadounidense para avivar las llamas del progreso y dar continuidad a la historia gay que se ha dado en una de las ciudades más relevantes para el planeta Tierra.