También sugieren no mirar a los ojos. El sexo provoca una conexión involuntaria si se trata de estar cara a cara. Los niveles de oxitocina producidos al mirar a los ojos a alguien, se potencian durante una relación sexual en la que los gestos de ambos generan un trance hipnótico que establece un contacto íntimo y forja conexiones intensas entre dos personas. “Evitar el contacto visual te ayuda a desconectarte del otro, a no vincularte, a generar menos sensación de intimidad. Perdiendo esta parte de humanización, se consigue mayor distancia, involucrarse menos y que el sistema hormonal no nos afecte tanto químicamente”, dice Marián Ponte. Helen Fisher recomienda “no acariciar los pechos a la mujer, porque se relacionan con la oxitocina y esta hormona facilita la conexión del apego, del vínculo en intimidad”.