Sábado noche, sales, ligas y a la mañana siguiente te encuentras en la cama con alguien a quien no conoces. Aunque no quieras nada más con él o ella, en muchos casos surge hacia esa persona una atracción involuntaria, fruto del vínculo físico que se acaba de producir, según algunos expertos como la prestigiosa bióloga y antropóloga Helen Fisher.