Los 10 tipos de relaciones amorosas

Si ya en su día os hablamos de los 12 tipos de sexo, ahora toca el turno de hablar de las diversas relaciones amorosas a las que nos enfrentamos a lo largo de nuestras vidas. Porque en cada etapa buscamos una clase de pareja distinta o, por el contrario, nos encontramos con personas con las que van fluyendo las cosas de manera impredecible. Allá van…

[pullquote]Del primer amor a LA persona definitiva hay unos cuantos puntos intermedios[/pullquote]

  • El primer amor: El que dicen que no se olvida nunca, sea para bien o para mal. Para bien, porque conseguiste ligarte a la chica más guapa del instituto; o para mal, porque aquella historia te hizo repetir curso y olvidarte de tus colegas, para que luego acabara yéndose con otro que tenía más vello facial que tú.
  • Rollo de verano: Lo mejor que tenía irte al pueblo con tu familia en verano era ELLA. Solo la veías un par de meses al año, pero ¡qué meses! Ahora, cada vez que te vas de vacaciones a algún lado buscas tener algo como eso: pasión, amistad, risas y no demasiado compromiso.
  • La relación prohibida: La odian desde tu prima a tu vecino, de tus padres a tus mejores amigos, e incluso ni se lleva bien con tu perro. Pero ahí, tú erre que erre, por no darles la razón. Al final todo acaba cayendo por su propio peso…
  • El perro del hortelano: Sí, lo vuestro es como el dicho del perro del hortelano, que ni come ni deja comer. Estáis unos meses, lo dejáis pero seguís teniendo sexo, volvéis, discutís y otra vez lo dejáis. Y así hasta conformar un bucle infinito que siempre acaba como el rosario de la Aurora.
  • La mancha de tu historial: ¡Ay, Dior mío, en qué momento! Cada vez que te acuerdas de tu ex te sale un sarpullido pensando qué hacía un tipo como tú con una pareja como esa. En fin, hay cosas que es mejor olvidar.
  • Los pseudoalgo: No sabéis lo que sois, pero tenéis química. Ni siquiera entre vosotros habéis hablado de si sois amigos con derecho a roce, follamigos, un rollo recurrente, «novios»… Tampoco hace falta tener las cosas claras siempre, oye.
  • Solo Sexo: Podría ser una variante de los pseudoalgo anteriores, pero en este caso aún es más heavy. Porque solo habláis para echar un polvo, y ya. Nada de conversación, ni temas afines, ni intereses en común… Pero eh, ¡qué polvos!
  • Los sprinters: De repente te encuentras una relación sorprendente que rompe con todo lo que has tenido hasta ahora. Un flechazo, lo llamas. Y te dedicas a dar pasos agigantados a un ritmo vertiginoso. ¿Miedo al compromiso de qué?
  • Amor.com: En la era de las apps para ligar, ¿quién no tiene algún rollete por ahí con el que enviarse WhatsApps a altas horas de la noche?
  • LA relación definitiva: Sabes desde hace mucho tiempo que es la madre de tus futuros hijos, tus amigos ya la llaman cuñada y de verdad que ya no concibes la vida sin tenerla a tu lado. Bonito, ¿eh?

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