Podríamos mencionar a la mayoría de ellos, pero sería poco menos que un pecado no citar a Tyrion Lannister, interpretado con maestría por Peter Dinklage, un enano en un mundo de hombres brutales que lo fía todo a su ingenio y a una lengua tan afilada como cualquier espada; o a Joffrey Baratheon, sobrino del anterior y, gracias también al trabajo del actor Jack Gleeson, uno de los seres más odiados de la historia de la televisión.