Los espectadores eligen cada día más internet como el canal favorito para descargarse o ver online sus series favoritas, puesto que a la tele suelen llegar tarde y mal. Unas series que en muchos casos tardarán semanas o meses en desembarcar en la pequeña pantalla, en el caso de que alguna cadena apueste por ellas y se haga con sus derechos de emisión.