La serie consta de tres temporadas independientes y auto conclusivas y el reparto repite en cada una de ellas, salvo contadas excepciones. En la primera, titulada Muder House, una familia se traslada a vivir a una mansión con un historial la mar de interesante de crímenes sin resolver. Total, un refrito de Terror en Amityville, House o El Resplandor, que tiene su punto fuerte en los personajes y como se relacionan entre ellos. Poca cosa, podríamos decir. Pero no. El conjunto viene servido con elegancia, bastante mala leche y algunos puntos de humor negro salpicados con inteligencia. Y Jessica Lange. Porque esta mujer, por si sola, ya merecería el esfuerzo.