A medida que se envejece, disminuye la segregación de testosterona, por lo que su producción depende de la edad. Sin embargo, desde la clínica manifiestan que, aunque muchos hombres culpen a los años como el factor determinante a la hora de que se produzca una disminución en ciertas facultades, en muchos casos esta pérdida de habilidades se debe al hipogonadismo, el cual puede ser tratado. La carencia de esta hormona puede producir alteraciones en muchas funciones el organismo:
- Salud sexual: El hipogonadismo puede conllevar fallos a nivel sexual, como descenso de la libido o interés por el sexo, pérdida de potencia en el órgano sexual, disminución del volumen de semen o menor frecuencia en erecciones.
- Sistema muscular: El desarrollo de la musculatura tiene relación directa con los niveles de testosterona, por lo que un déficit en los mismos puede traer consecuencias en el aparato locomotor y los músculos, como flacidez, pérdida de masa muscular, menor resistencia en los músculos durante el ejercicio, acumulación de grasa abdominal, pérdida de fuerza y velocidad, dolor muscular y articular, etcétera.
- Salud mental: La falta de la principal hormona masculina en hombres puede provocar fatiga, pérdida de vitalidad, dificultad en la concentración y lentitud en los procesos mentales, que junto a la falta de bienestar y la pérdida de algunas facultades (deseo sexual, fuerza, velocidad) pueden repercutir de forma negativa en el estado anímico y causar irritabilidad, insomnio, ansiedad, y, en casos extremos, depresión.