Durante la competición hay largos tramos en los que los participantes se encuentran totalmente a su suerte: atravesar la selva tropical en bicicleta, con su espesa vegetación y su fauna salvaje, hace imposible que el helicóptero de rescate pueda acceder hasta ellos en caso de emergencia. En alguna ocasión un ciclista perdido ha tenido que hacer noche en la selva para ser rescatado al día siguiente, tras salir de allí por su propio pie.