Desde playa Jaco, a orillas del Océano Pacífico, hasta Playa Bonita, en las aguas del Caribe, los ciclistas (algunos profesionales e incluso olímpicos, otros meramente aficionados) recorren Costa Rica, con su riquísima y variada flora y fauna y atraviesan hasta siete de los microclimas del planeta antes de llegar a la meta.