Anoche Ana me estuvo contando que tres meses antes de casarse se enteró de que él le había sido infiel. Obviamente, se planteó la opción de dejarlo y anular la boda, pero (palabras textuales) no se imaginaba su futuro sin él y todo lo que habían conseguido juntos. Decidió no contárselo a nadie, seguir adelante como si aquello no hubiese pasado y pasar por el altar.