
El sujetador es la pieza que más sufre en la lavadora por un gran error cometido por la mayoría de las mujeres: no cerrarlos. Al no cerrar los corchetes, los sujetadores se enganchan con las demás piezas de la colada, provocando así su deterioro.

El sujetador es la pieza que más sufre en la lavadora por un gran error cometido por la mayoría de las mujeres: no cerrarlos. Al no cerrar los corchetes, los sujetadores se enganchan con las demás piezas de la colada, provocando así su deterioro.