En los denominados «coches en silencio» no podrán viajar menores de 14 años, no se podrá hablar por el móvil, y los pasajeros deberán hablar en tono bajo y sin establecer conversaciones duraderas. Además, los vagones cuentan con una iluminación tenue y no hay megafonía, con el fin de asegurar el descanso o el deseo de trabajar de sus usuarios.