Al no poder competir en prestaciones mecánicas y complicaciones relojeras, han puesto todo su énfasis en los acabados. Utilización de materiales antes impensables, obtención de récords antes no pensados. ¿Y si os dijera que una compañía relojera alemana hace sus piezas con el mismo acero que los submarinos militares modernos? Eso no lo hace cualquiera, ¿verdad?