Desde siempre el “made in Germany” ha sido sello de calidad, una percepción de que nos encontrábamos ante algo mejor. Un coche Mercedes, una motocicleta BMW o un lavavajillas Bosch… Esa aureola de la calidad Bávara. Pues en el sector de los relojes no son el número uno (en esto, el chocolate y las cuentas “B” los suizos son los primeros) pero se acercan y mucho.