Algunas premisas básicas para retrasar la aparición de las temibles arrugas son:
- ¡No al tabaco! Este hábito dañino no sólo perjudica tu salud y tu buena forma física sino que además, es enemigo de la belleza.
- Disfruta del sol, pero con las debidas precauciones. Utiliza siempre un protector solar adecuado a tu fototipo y evita las largas exposiciones, sobre todo en las horas centrales del día cuando el astro rey brilla con toda su fuerza.
- Cuida tu alimentación. Incluye en tu dieta alimentos ricos en antioxidantes (capaces de luchar contra los radicales libres). Frutas y verduras en cuya composición no falten vitaminas (A, C, D y E) y minerales son tu mejor aliado antienvejecimiento.
- Hidrátate desde el interior, tomando dos litros de líquidos diarios (agua en su mayor parte).
- Recurre a la cosmética específica como ayuda extra para mantener la juventud de tu piel.