¿Para qué sirve la propiocepción?
Pongamos un ejemplo. Luis llegaba tarde al trabajo, bajaba las escaleras de su casa con demasiada prisa y en el penúltimo escalón observó como su pisada no fue la correcta y su tobillo se desvió hacia afuera. De manera instantánea sin llegar a doblarse el mismo pie volvió a su posición natural sin ninguna consecuencia.