Según Jean-Claude Biver, los motivos de esta colaboración están claros: «Una forma de pensar revolucionaria dio lugar en los años 60 al primer movimiento cronógrafo (El Primero) que podía cronometrar hasta décimas de segundo. Esta misma forma de pensar original hizo que aparecieran el nuevo blues y el rock’n’roll. Tanto Zenith como The Rolling Stones son leyendas vivas del mundo actual. Por eso no sorprende que hayan decidido unirse con un objetivo común».