Se pueden hacer mutuamente, pero son ellos quienes más disfrutan de estos masajes eróticos por la delicadeza de los pies femeninos. Las caricias suelen centrarse en el órgano reproductor masculino hasta que alcanza el orgasmo. Se puede hacer descalzo o con medias, incluso con aceite de almendras para ser más suave el desplazamiento de los pies por el cuerpo de la pareja.
5. ‘Coaching’ sexual: uno más en la cama
En la década del 70, surge en Estados Unidos una tendencia que hoy está resurgiendo: el ‘coaching’ sexual. “A diferencia de la terapia sexual, que se enfoca en el tratamiento de las disfunciones y los problemas sexuales, el ‘coaching’ tiene un enfoque positivo. Su objetivo es enseñar habilidades sexuales y de seducción a hombres, mujeres”, explica Peralta.