Los hombres son mucho más propensos que las mujeres a ser urófilos, y quieren que les orinen; las mujeres son mucho más propensas a ser las que hacen el pis sobre ellos.

A algunos les gusta la sensación de degradación o sumisión, tanto sobre sí mismos como sobre su pareja. Se trata de una de las prácticas sexuales en las que hay más tabú todavía hoy.
6) ‘Fisting’ vaginal
El fisting vaginal, que consiste en insertar un puño dentro de la vagina, se practica desde hace años en la comunidad lesbiana, pero cada vez es más común entre heterosexuales.