Te crees un transgresor por hacer la posición del perrito frente al espejo. O por practicar la posición del ‘pájaro carpintero’. Pero, amigo, nada más lejos de la realidad. Estás aún descubriendo el manual básico del buen amante. En otras habitaciones te llevan muchas lecciones de ventaja, pues han aparcado el sexo tradicional (posturas, coito, sexo oral…) y han pasado al siguiente nivel.