Lo anterior no necesariamente quiere decir que el sexo casual sea un acto salvaje, al contrario, es una de las múltiples posibilidades eróticas que la cultura ha construido. Pero definitivamente el acto de compartir con alguien tu sexualidad, amerita cierto nivel de confianza para comunicarle tus deseos, tus miedos o simplemente el decir “apúrate que ya voy a acabar” o “tócame por acá”.