La mitad de estos 44 varones sufrieron la fractura con la mujer encima, en la postura de la amazona. Una de las causas es, probablemente, que, a diferencia de otras posiciones, este tipo de penetración en mal ángulo no provoca apenas molestia en la mujer, con lo que él puede continuar sin darse cuenta del riesgo. Lo que suele suceder es que el pene se desliza fuera de la vagina y golpea con fuerza su exterior, que es una zona especialmente dura y huesuda, para proteger los genitales femeninos.