Pero Cassia y Milo ya están enfrascados en su propia historia de afinidad mutua e inquebrantable frente a los acontecimientos desatados por el sanguinario Corvus y por el destructivo e implacable Vesubio. Los dioses parecen querer limpiar la decadencia humana que se cierne sobre Pompeya, pero dentro de las murallas de la ciudad también hay lugar para la gente de nobles sentimientos. ¿A quién perdonará el potente e iracundo Vesubio y la ira de los Dioses?