Y aunque son muchas parejas las que defienden estos estilos de vida, porque aseguran que esa “libertad” tanto sexual como amorosa, les ha permitido fortalecer su relación (así como la comunicación entre ambos), otros sostienen que abrir demasiado la relación puede ser peligroso ya que al no definir bien los límites, puede ser muy difícil volver a cerrarla o llegar a tener el nivel de confianza que tenían al inicio de la misma.